Page 182 - CPT
P. 182
Quinto Informe Anual
ubica muy por debajo de las prevalencias reportadas Las unidades de salud penitenciaria, además, no cuen-
por estudios epidemiológicos en cárceles chilenas: al tan con especialistas en salud mental con dedicación
momento del ingreso al sistema penal, el 54% de los suficiente y exclusiva. El alto uso de psicofármacos no
hombres y el 43% de las mujeres presenta depresión va acompañado de planes de recuperación participa-
mayor (Mundt et al., 2016). tivos ni de la entrega de información suficiente a las
Esta base diagnóstica da cuenta de las personas que personas sobre sus diagnósticos, fármacos y efectos
han recibido un diagnóstico de salud mental dentro secundarios, lo que restringe el ejercicio de la capa-
del sistema penitenciario y, por lo tanto, no representa cidad jurídica y la toma de decisiones reconocidos en
necesariamente a la totalidad de quienes requieren el artículo 12 de la Convención sobre los Derechos de
atención en este ámbito. Asimismo, Gendarmería no las Personas con Discapacidad (CDPD). A esto se suma
cuenta con un registro centralizado sobre cuántas la ausencia de formación del personal penitenciario
personas privadas de libertad tienen discapacidad para abordar condiciones de salud mental y situa-
psicosocial ni sobre su ubicación. La pesquisa de estos ciones críticas. Si bien existen circulares puntuales y
casos se realiza mayoritariamente por demanda espon- manuales regionales, esta formación no se extiende
tánea o ante crisis agudas, situación que constituye, a todo el personal de trato directo y de salud de los
en sí misma, un nudo crítico para cualquier política recintos penitenciarios del país.
de atención oportuna. Con todo, el monitoreo del CPT da cuenta de una dota-
ción insuficiente y de cargas asistenciales que dificultan
una evaluación clínica adecuada, el seguimiento de los
casos y la implementación de abordajes terapéuticos
integrales. Esta situación se traduce, en la práctica, en
La salud mental de las personas atenciones breves, escasamente personalizadas y con
privadas de libertad ha constituido un énfasis predominante en la prescripción farmacoló-
una materia de especial gica, en desmedro de las intervenciones psicosociales
y del acompañamiento continuo (CPT, 2026).
preocupación para el Comité de Por otra parte, a enero de 2026, Gendarmería informó
Prevención contra la Tortura. que había 43 personas hospitalizadas en unidades de
Durante el período informado, salud penitenciaria por motivos directamente asociados
a la salud mental (Oficio N° 14.00.00.256/2026). Tal
el CPT profundizó el monitoreo como evidencia la siguiente tabla, entre los motivos de
de esta temática, considerando ingreso registrados se observan categorías asociadas a
riesgo o intento suicida, esquizofrenia o brotes psicóticos,
que las deficiencias en la atención trastornos por consumo de sustancias, trastornos de
de salud mental, sumadas a las personalidad y motivos administrativos o judiciales.
Si bien esta cifra representa únicamente los casos que
condiciones de privación de libertad, requirieron un nivel de atención de mayor compleji-
pueden incrementar el riesgo de dad, las permanencias registradas dan cuenta de la
gravedad de las condiciones de salud: la mitad de estas
tortura y otros tratos o penas personas llevaba más de dos meses hospitalizada —66
crueles, inhumanos o degradantes, días o más— a la fecha y, al menos, una permanecía
hospitalizada desde hacía más de dos años —749
particularmente para las personas días— . Estos antecedentes evidencian la necesidad de
en una especial situación de fortalecer los tratamientos continuos, el seguimiento
clínico y las alternativas sanitarias y sociosanitarias
vulnerabilidad. especializadas de larga permanencia para estos casos.
180

